La rama de Agaete quiere ser Bien de Interés Cultural

El Ayuntamiento de la Villa de Agaete informa que con fecha de 29 de diciembre de 2016 la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria acordó, mediante Decreto CPH 270/2016, “la incoación del expediente para la declaración como Bien de Interés Cultural, en la categoría de bien inmaterial de la cultura popular y tradicional de ámbito local, a favor de la Fiesta de La Rama de Agaete”, en virtud de lo dispuesto en el artículo 19 de la Ley 4/1999 de 15 de marzo de Patrimonio Histórico de Canarias y del artículo 3 del Decreto 111/2004, de 29 de julio por el que se aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural, por los que se atribuye a los Cabildos la incoación de dicho procedimiento administrativo.

Establece la Ley 4/1999 de Patrimonio Histórico de Canarias que la finalidad de la misma es la protección, conservación, acrecentamiento, difusión, investigación, fomento y transmisión, en las mejores condiciones posibles a las generaciones futuras del patrimonio de Canarias, así como su disfrute por los ciudadanos, como objeto cultural y educativo y de su aprovechamiento como recurso económico en tanto tal uso armonice con la referida finalidad. También forman parte del patrimonio histórico aquellos bienes etnográficos y los bienes inmateriales de la cultura tradicional y popular, entendiéndose por tales “las manifestaciones relativas a juegos, fiestas, bailes y diversiones tradicionales”, por lo que son susceptibles de ser declarados BIC aquellas “manifestaciones de la cultura popular, arraigadas o en peligro de extinción, que contengan valores presentes en un ámbito inferior a una isla”, gozando con tal declaración de un régimen singular de protección y tutela.

Argumentos a favor de tal declaración

El hecho de que dicha fiesta es un “exponente único de la cultura popular de Gran Canaria y un elemento de extraordinario valor para la cohesión social y la construcción de la identidad colectiva, altamente ritualizado y estructurado pero al mismo tiempo vivo, flexible y en constante evolución. Es precisamente ese carácter dual (estable frente a mutante) lo que aconseja su reconocimiento y consideración por medio de la máxima figura de conservación patrimonial como es el BIC. Su declaración, además de suponer el reconocimiento implícito de su importancia cultural propiciará la consolidación tanto de la estructura formal como de los valores ya existentes y permitirá la validación de las futuras formas de expresión que sin duda la fiesta irá adquiriendo a lo largo del tiempo, sin que las esencias adquiridas a lo largo de los siglos se vean amenazadas”.

“El profundo arraigo popular de la fiesta en las dimensiones local, insular e incluso suprapeninsular. La Rama de Agaete es un referente fijo en el año para todos y conocido por todos los grancanarios (…)”.

El sincretismo que la caracteriza, reuniendo el elemento pagano, representado por La Rama en sí, y la religiosidad propia de las fiestas en honor a la Virgen de Las Nieves, de la que forma parte. Es así mismo, un espacio de comunicación intergeneracional, en el que conviven, al ritmo de la música, todas las edades cumpliendo un mismo ritual, siendo al mismo tiempo un elemento igualador de clases sociales y niveles socio-económicos y culturales y vehículo de integración de los visitantes. Sin olvidar su estrecha vinculación con la creación artística, sirviendo de “catalizador de la creatividad y de vehículo de expresión a través de la obra de multitud de artistas plásticos y literarios” y generadora de beneficios económicos.

Todos estos factores se combinan para “configurar un paisaje cultural inmaterial único, profundamente arraigado en la mente colectiva y el imaginario del grancanario y que, no obstante, trasciende con mucho su alcance local e insular para ampliar su área de influencia cultural al resto del archipiélago y más allá por vía del turismo”.

Tras la declaración final de Bien de Interés Cultural de La Rama de Agaete, se sumará a la que ya posee la fiesta desde 1972, año en que fue declarada de Interés Turístico Nacional, con lo cual revaloriza aún más si cabe, esta multitudinaria celebración, que aunque de ámbito local, su reconocimiento ya traspasa incluso el ámbito autonómico, convertida en una de las citas de referencia de las fiestas de verano.

Corresponde pues al Ayuntamiento y a los vecinos el poner más cuidado aún para la conservación y difusión de los valores y elementos que la hacen única, diferenciándola de otras ramas existentes.

Información extraída de: http://www.aytoagaete.es/




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